Nos complace referirnos a uno de los periodistas màs prestigiosos de la Argentina(los de CAMELOT): Revista Noticias
Algo muy feo está gestándose en las entrañas del país. Con rapidez desconcertante, el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner –mejor dicho, del primer ciudadano Néstor Kirchner– está transformándose en un régimen autoritario que no vacila en echar mano a métodos que serían más apropiados para una dictadura en ciernes que para un orden político acaso defectuoso, pero así y todo democrático que descansa en la voluntad colectiva de respetar los derechos ajenos. Parecería que, al verse abandonados por la gente en las elecciones legislativas de fines de junio, Kirchner y sus fieles han llegado a la conclusión de que, en lugar de resignarse a su condición minoritaria y pactar con los representantes de la mayoría, como harían los demócratas de otras latitudes, les convendría más basar su poder no sólo en “la caja” ……, sino también en la capacidad de sus partidarios más fanatizados para intimidar a sus adversarios y, huelga decirlo, en lo que pueden encontrar en los siempre disponibles servicios de inteligencia.
Como…., la feroz contraofensiva K ha agravado el “clima de crispación” que, gracias en buena medida a su propia agresividad, ya se había difundido por todo el territorio nacional bien antes de estallar el conflicto rencoroso entre el Gobierno y el campo. Pocos días transcurren sin que se produzcan más escraches protagonizados por energúmenos oficialistas, más denuncias de espionaje, ….., y llamadas telefónicas truculentas destinadas a sembrar el miedo.
Provocó …..
Aunque los medios gráficos y audiovisuales siguen en la mira de los kirchneristas, por lo pronto el blanco principal de la campaña de hostigamiento que está soportando la oposición formal e informal es la UCR. En Jujuy, un grupo de tareas beneficiado por multimillonarios subsidios gubernamentales se ensañó con el líder radical Gerardo Morales y asaltó con furia el local en que iba a dar una conferencia, ….. Poco después, integrantes de la misma agrupación Túpac Amaru, acompañados por los muchachos de Quebracho y el infaltable Luis D’Elía, profeta él de una guerra racial de negros contra los caucásicos paliduchos del Barrio Norte, volvieron al ataque, esta vez en la Plaza del Congreso en plena Ciudad de Buenos Aires.
Morales, que cuenta con la solidaridad de buena parte del arco opositor, no ha titubeado en acusar al gobierno de Cristina … advirtió, “puede terminar muy mal”. Tiene razón el senador: si el Gobierno,………, tarde o temprano el país se convertirá en un aquelarre. Aun cuando Néstor no haya ordenado a su tropa tomar la calle y romper las cabezas de quienes se resisten a venerarlo, la convicción ya generalizada de que el país es una inmensa zona liberada en que los matones de la izquierda lumpen, los al parecer intocables de Quebracho –una banda que está provocando desmanes desde hace tanto tiempo que es razonable suponer que la manejan algunos servicios estatales o paraestatales– y, huelga decirlo, los piqueteros K, disfrutan de la impunidad más absoluta. ……..
¿Qué está ocurriendo, pues? Para los Kirchner, la pérdida del apoyo del grueso de la ciudadanía ha sido traumática no sólo porque a partir del 10 de diciembre tendrán que convivir con un Congreso en que los oficialistas ….,podrían estar en minoría, sino también porque se las han ingeniado para persuadirse de que a pesar de las apariencias, y los resultados concretos de su gestión accidentada, el suyo es un gobierno popular. Una forma de solucionar el problema así planteado –…..– consiste en negar a todos salvo a sus propios simpatizantes el derecho a considerarse integrantes del “pueblo”, un honor que, según parece, de ahora en adelante monopolizarán los piqueteros, la gente de Quebracho y, claro está, los milicianos de Túpac Amaru que en Jujuy y algunas provincias vecinas conforman una especie de ejército privado K. ………..
Los dirigentes opositores temen que los Kirchner, incapaces como son de conseguir muchos votos, se hayan propuesto hacer del dominio de la calle la base de su poder. Si están en lo cierto, al país le espera un período convulsivo …., tarde o temprano, comiencen a lamentarse más muertes políticas. Iniciar una escalada de este tipo es fácil, muy fácil; frenarla antes de que se salga de madre puede ser sumamente difícil.
Detrás de la violencia política siempre ha de estar una ideología que sirve para legitimarla: la razón principal por la que, para sorpresa de muchos, el país se tranquilizó después de la guerra sucia fue que virtualmente nadie insistía en que había alternativas auténticas a la convivencia en el marco fijado por la Constitución Nacional. .….. Por desgracia, el año pasado Cristina declaró muerto el pacto tácito así supuesto. Al procurar hacer creer que quienes se le oponían eran “oligarcas” y “golpistas”, insinuó que sus simpatizantes tendrían derecho a ir a virtualmente cualquier extremo para defender el “gobierno popular” contra alimañas tan inenarrablemente viles. Es posible que Cristina no tuviera la intención de romper con la “democracia burguesa” cuando pronunciaba los discursos de barricada que tanto malestar provocaron en vísperas del voto no positivo del vicepresidente Julio Cobos, pero no debería sorprenderle que los cabecillas piqueteros, los militantes de Túpac Amaru y otros los hayan interpretado así.
¿Es la de los Kirchner una nueva variante criolla de fascismo, …… De todos modos, por fortuna parece escasamente probable que prospere en los meses y años próximos la idea que con toda seguridad está rondando por las cabezas K de movilizar a los combatientes callejeros para silenciar a los destituyentes que tanto les asustan. Para empezar, muchos que estarían plenamente dispuestos a participar de las batallas previstas no confían para nada en la buena fe de Cristina y su cónyuge, los que, por cierto, no poseen las dotes carismáticas que les permitirían erigirse en caudillos de una gran rebelión popular contra un sistema que, a ojos del 40 por ciento o más de la población que está hundida en la pobreza extrema, podría considerarse demasiado inequitativo como para ser considerado genuinamente democrático. Por lo demás, a esta altura hasta los más amargados por los golpes que les ha asestado la vida en una sociedad en que desde hace más de medio siglo las oportunidades para realizarse tienden a reducirse, deberían entender que sería ridículo tomar en serio las palabras de políticos movedizos como los Kirchner, una pareja que, a juzgar por las estadísticas esgrimidas por instituciones como la Iglesia Católica y por grupos preocupados por la nunca resuelta “cuestión social”, se las ha arreglado para fabricar más pobreza que cualquier otro gobierno de los que ha sufrido el país en toda su historia, sin excluir a los militares o los denostados por “neoliberales”.
















